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viernes, 1 de octubre de 2010

Ríos de tinta


Estoy intentando escribir algo, tengo un par de ideas dando vueltas por la cabeza, pero son mías, así que es una lucha sin cuartel (o cuon cuartel en mi cabeza) entre Sanchez y yo. Veremos que sale antes. Lo loco es que mis ideas, las tengo que escribir antes en papel...no hay como escribir, tachar, anotar al margen, hacer llamadas, llaves, flechas y cambiar una y mil veces las cosas que no me convencen. Si, ya sé, también se puede hacer algo parecido en la computadora, pero es parecido, no es lo mismo. Con mis 25 primaveras y mis ojos soñadores, soy de la vieja escuela, del puño y letra, del papel y tinta (tengo una lapicera fuente que era de mi tía, así que nisiquiera tengo que recurrir a la producción en masa de las biromes. Puedo escribir hasta mancharme los dedos con tinta y ver, después de largos cavilares, el producto y la creación en simultáneo. Es como un universo paralelo en el que todo se superpone y a la vez que se ve el resultado, se aprecia el proceso. La pc no tiene eso. Le falta el gustito.


Sánchez es más seguro, el plasma como cachetada todo de una buena vez(tia)...después ve lo que pasa, pero no está para ensuciarse los dedos ni perder tiempo valioso en el que podría estar perorando en las hojas de un cuaderno y la soledad del creador (porque uno está irredimiblemente solo cuando crea -y muchas veces, cuando no lo crea también-).

Esta entrada, más que entrada es un asomo, una especie de pico en el electrocardiograma del blog, como para que si alguien pasa a ver si estoy viva y me pincha con el palito, vea que , por lo menos, muevo la patita espasmódicamente, pero la muevo.

Uno de mis lectores me preguntaba dónde andaba, si es que no me había perdido por los dominos de Plutón. Y a lo mejor si, puede ser que sea una especie de Proserpina, que se asoma al mundo con la primavera. Es que el otoño y el invierno son estaciones que, si bien tienen su belleza, me entristecen un poquito. A mi me gusta ver que las cosas renazcan...esa parte del ciclo de la vida. Qué se yo, una especie de excusa bucólica-mitológica para explicar mi ausencia desde el 5 de julio.

En cuanto se decida quién vence en la batalla de la próxima entrada, será publicado.


Volviendo a lo primero, acá les dejo transcripto lo que dice en la foto, una creación de Marcos, mi hermano el menor, para que entiendan a qué me refiero con lo de crear en papel, y para mostrar la veta artística, creativa y delirante de uno más de mis queridísimos familiares:

Puedo escrbir tanto mi amor

sobre un tomate y un morrón

prometí poesia y puede ser canción

Puedo escrbir tanto sobre ellos dos



Puedo decir, mientras suena el bandoneón

que hoy solo tengo un tomate y un morrón

que eso fue todo lo que quedó

cuando le dije que no al corazón



O sino puedo tambien contarte

que de más está el tomate

que no necesito un pimiento

para cantar con sentimiento



Estoy harto del arroz,

ya el super me cerró

Y colgado con mi guitarra

Cenar no me importa nada



Y se que en parte es de vago

que de cenar no me hago

Pero si se presenta la ocasión

Soy feliz con mi morrón



Y esa noche, ahora te cuento

que disfruté mucho del momento

que bohemio y romanticón

pinto un tomate y hubo morrón

lunes, 5 de julio de 2010

WTF?!?!?!


¡¡¡Odio lo que esta nueva plantilla le hizo a mi blog!!! Ahora cada entrada parece una colucnita triste y desnutrida de un pasquín de salida irregular. Larga e interminable como lágrima de cocodrilo. Desgarbada y en caida libre. No me gusta. Para nada. Me cayó bien la idea de ponerle un trasfondo de mapa al desubicado de Sánchez, me tentaron con la cartografía en marrón y el dejo a mapa de añeja nostalgia, pero me pasaron la pluma por la morsa
¡¡¡Como si no hubiera lugar para mi libre expresión, como si no pudiera gritar a los cuatro vientos lo que se me canta!!!
¡¡¡Es el acabose!!! Es como el bancomacro que me comprime y subestima dándome plantillas para redactar los mails. ¡¡¡Como si mi capacidad de escritura fuera la de una silla!!! ¡¡¡Como si no pudiera encontrar las palabras justas para decir lo que atormenta los corazones de cada cliente!!!!
Brito y Blogger están en mi contra. Lo sé, lo siento, lo vengaré.
¡¡¡La furia de los siete mares y Poseidón en toda su gloria se alcen sobre vosotros y os ahoguen en un mar de semejantes sinónimos alegóricos!!!

martes, 18 de mayo de 2010

LA familia

Bajo amenaza de mi hermano (tiene secuestrado el patito y me mandó una foto -que quedó en la otra pc, así que no la puedo adjuntar en esta entrada), posteo. En realidad esto lo debería haber publicado mucho antes, pero es que varios de mis lectores (decía ella suponiendo que además de sus fieles seguidores, tiene cientos de miles de gentes que, por más que no quieran dar la cara, siguen esta página desde las sombras) no leen inglés. Había pensado, en un arrojo de bondad y un dechado de interpretacionalidad, traducirles la pieza a la lengua, madre. Pero no la traducí no más, como bien deducieron en un primer pantallazo que los mareó por lo bilingüe.

Les voy a contar más o menos de qué trata, así, a grandes rasgos: mi familia, o parte de ella, tiene un humor muy particular, que más que humor resulta ser una escuela de vida en la que los vástagos más pequeños aprenden del engaño y los disfraces del mundo exterior al ser librados por sus despreocupados padres en las manos de sus hermanos más grandes (los hermanos de los vástagos y de los padres, acá todos colaboramos en la educación del ciudadano). En fin, es así que los más grandes se encargan de que los párvulos ingenuos aprendan a fuerza de golpes (no físicos, sino sociales, que duelen bastante también) que el mundo es cruel y traicionero y que uno debe estar preparado para ver el engaño donde sea, incluso en la más candorosa creatura. Dicho así parece que fuéramos un grupo de siniestros seres dedicados a humillar a los más débiles (mi abuela a veces lo ve de esa forma); au contraire!...todo esto es realizado con el mayor cariño y amor del mundo. Yo, como hermana (y prima) mayor que soy, he llevado la antorcha de la educación de quienes tuvieron la suerte de abrir sus ojos a esta vida después de mí. A lo mejor de ahí mi vocación docente.

En fin, el testo en inglés que se encuentra a continuación, es decir, el que procede a lo antedicho, el siguiente a lo prepuesto, el consecutivo de las anteriores alocuciones, fue escrito por Mercedes, mi tía y la penúltima de ocho hermanos. El mismo, pinta las técnicas de aprendizaje de esta escuela de la vida que es mi familia materna, a través de la mirada de una mujer que revuelve sus ojos y torna sus recuerdos hacia la más tierna infancia, rememorando lo que significa ser el más pequeño de la tribu.
Les dejo con Mercedes:

"Growing up with mischievous siblings 9 to 20 years older than me honed my survival instincts early on in life. They were my role models. I used to eavesdrop on their conversations about grown-up matters like high-school, university, make-up, and parties. I longed to be like them, and so I innocently trusted them too much.
One of my earliest memories is from my first flight at the age of 3. As we were boarding the plane, my sister, Elena, called “shotgun” and dashed past me to the window. I was forced to settle for the middle seat between her and my dad. My memory kept only flashes of the 2-hour flight, but there’s an image that I remember vividly. My sister said “look” with her nose pressed against the window, and then helped me stretch over her to glance outside. Under the plane, there was a white puffy blanket stretching as far as I could see. I couldn’t understand what this was, so Elena explained like a teacher: “we are flying over cotton fields: as you see, cotton is white and fluffy just like the cotton candy we buy on the street.” At the time, her explanation made perfect sense. It wasn’t until another flight more than a decade later that in a flashback I realized that what I had seen were just clouds.
My brother Matias also had fun with me. When I was a toddler, he had the patience to teach me the colors. However, he inverted them, and consequently, I called the blue, green, the green, yellow, the yellow, red, and so on.
The imaginative tricks continued even when I reached school age. One day, my eldest sister made me believe that pop start Cindy Lauper was actually called Cindy Lopez and that she was my mom’s cousin. Being related to a celebrity was the kind of news that I had to share with everybody at school. The other kids weren’t as naïve, and it ended up being one of the most embarrassing days of my life.
When I was 6, I remember my siblings listening to their favorite ABBA cassette. I’d stare at the cover of the “Super Trouper” album fascinated by the band’s all-white “Saturday night fever” style outfits. My siblings loved them, and so I loved them too. Elena once explained to me that when we played the cassette, the ABBA team in miniature was actually performing inside the tape recorder. For days, I strained my eyes trying to catch a glimpse of the mini-singers through the tiny holes of the speakers’ grid. I was unsuccessful and my frustration mounted. So one day I armed myself with a screwdriver and dismantled mi sister’s cassette player. That was the first time my siblings learned a lesson from me"

domingo, 2 de mayo de 2010

Lo que Macro se llevó

Este post es para todos los que se preguntan qué me pasa que no me conecto a ningún lado, que no doy señales de vida, que he desaparecido, junto con Sánchez, de la faz de la Tierra sin haber logrado ser rescatada por cualesquiera de las redes sociales. Porque sé que hay de esas personas….como también sé, con profunda tristeza, que hay de las otras, las despistadas, las desinformadas, las abandonadas por la Mano misericordiosa del Señor…en fin, las que no saben quién soy Yo.
Hete aquí que heme caído en un pozo, un pozo llamado Macro, un pozo gobernado por el señor George B (No, no Bush, manga de giles!!!! Britos!) Obviamente no fue por amor que me tiré al pozo (ya basta de esas historias), sino por una conmovedora cifra y la seguridad del cobro mensual. Claro, ellos tampoco me pagan por amor (esas SI son historias que estaría dispuesta a considerar), sino que me obligan a realizar una exhaustiva capacitación para atender los teléfonos por los que miles de clientes (muchos de los cuales pueden ser ustedes) se comunican para compartir con nos, pobres operadores, las anécdotas de amor de locura y de muerte que día a día les brinda la garantía de M.
Como les decía, por ahora no he atendido más teléfono que mi celular (cuando alguien tiene la bondá de llamarme y ver si es que aún respiro) o el de mi casa (cuando a alguien le importa saber el paradero de alguno de los miembros de mi augusta familia). Mi labor de operadora larga con todo el 13/05. Pero este último tiempo me han tenido jugando al roll play (durante el learning, entre el breack y el lunch -son todos muy duchos en inglés, pero asesinos de la lengua madre en ese lugar-) y mi capacitadora hace de teléfono y de clienta apremiante. Pasamos al frente y ella nos hace “riiing, riiiiiiiiing!!!!” y nosotros tenemos que responder hechos unas mieles y resolverle con la velocidá de la luz y los tecnicismos de un banquero viejo los problemas con los que nos bombardea. Jamás nos toca una “clienta” buena onda y comprensiva…son siempre mujeres al borde de un ataque de nervios. Pero en fin, esto debería prepararnos para cuando las verdaderas llamadas lleguen. Hay historias de clientes que han hecho llorar a los operadores más recios y viriles.
Esta que se viene es la 4ta semana de capacitación…y la semana en la que nos toman un examen para el que tengo que desenredar la maraña de conocimientos teóricos sobre bancos (recuerdan que yo estudio Letras?!!?!?) que rondan mis días y se filtran en mis sueños. Cosas que ustedes ni se imaginan!!!! A la vez esta es la última semana en la que mis almuerzos van a ser a base de harina, jamón, queso y materia grasa. Así es, ellos nos dan de comer…pero no nos dan cualquier cosa, sino el menú con el que la bruja de Hansel y Gretel engordaba su cena. Calculo que la idea es que luego de un mes de haber entumecido nuestros seres con una dieta alta en carbohidratos y horas silla estemos demasiado abombados como para querer volver a nuestras casas y prefiramos seguir en el asiento atendiendo llamadas.
Claro que para algunos colgaditos puede seguir obscura la razón por la que no me conecto después de las 8 hs diarias de (dis)capacitación. Es sencillito, todo se reduce al tiempo que pasan mis ojitos frente a un monitor por día: OCHO HORAS. Como podrá imaginar cualquier hijo de vecino (no necesariamente los de MI vecino que no parecen ser muy imaginativos) llego a mi casa cual penitente Santa Lucía con los ojos en una bandeja y los glóbulos oculares vacíos de toda mirada y expresión. Cuantito veo un monitor no puedo reaccionar de otra manera que sentándome en una esquina, abrazándome las rodillas y meciéndome al compás de “no de nuevo, no de nuevooooo”
Esta semana me toca el curso de técnicas de atención al cliente. Veremos qué es lo que pueden hacer conmigo y mi “sentido del humor” para las respuestas…..














(para mis lectores hispanohablantes, la operadora está diciendo: "no estoy siendo irrespetuosa, señor. Le acabo de explicar que ya hemos agotado todos los puntos no esenciales de la conversación como la empatía y la cortesía, para poder enfocarnos de una vez en lo que realmente importa")

Pero más allá de eso, la experiencia está resultando sumamente interesante, hay gente piola con la que me divierto (más de lo que debería según las desaprobadoras miradas de mis coordinadores) y los conocimientos que estoy logrando adquirir me van a servir para el próximo paso que pienso dar en la vida.
Já! Cómo todo buen capítulo, este termina con intriga. ¿Cuál será el próximo paso en la vida de Ro Ro? ¿Para qué podrán servirle en esta nueva aventura los conocimientos bancarios? ¿Acaso intentará hacerse con el oro y el moro? Eso, amigos, lo sabréis en el próximo capítulo...o más adelante.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Todo bicho que camina...

Hoy en Ro Ro y el Kpitán publica nuestra colaboradora gourmet, Mercedes, de Mercedes-Simon World Tour. Como toda argentina, nacida y criada a fuerza de asado glorioso del domingo, Mercedes ha desarrollado un exquisito paladar para la carne. Producto de este deleite por el sano sustento y el buen vivir escribió, luego su gira por las cocinas del mundo, un breve relato sobre su experiencia en "Carnivore", un sugerente y suculento restaurant de Nairobi. Así que, en plena Cuaresma y ocsena suba del precio de la carne, afilen el cuchillo y entrelen a este jugoso relato.


Carnivore


When I visited Nairobi, my Kenyan friends advised “Don’t miss dinner at Carnivore, it is the most famous restaurant in town”. On Saturday night, as a precisely choreographed maitre d’ guided me to my table through an endless succession of bright rooms, I surveyed the local patrons: an affluent crowd dressed for the Oscars. There was no shortage of stilettos, hairdos, glittery dresses, and double-breasted suits. I sat at my table, wrapped by a constant buzz interjected by periodical cackles.
As the names suggests, Carnivore is a steak house. Its claim to fame is that it grills almost everything that walks: from the predictable beef and pork, to the exotic crocodile and giraffe. Taking to heart the all-you-can-eat style, I commended myself to try every single cut until I was in a digestive comma. The sizzling slices incessantly flowed from the grill, perfectly tanned on the outside and oozing with juice on the inside. This place is a carnivore’s paradise. I attempted to tell the difference between the cartilage texture of the crocodile and the fibrous feel of the giraffe. In the end, I humbly admit, all of these exotic meats tasted like chicken.

jueves, 18 de marzo de 2010

Grey day

No sé qué hacer, no sé para dónde ir. Siento que las cosas acá no avanzan y no quiero seguir en standby. Quiero trabajar, dejar de sentirme una carga. Quiero ganar mi plata para poder volver a la academia a bailar, poder aprender idiomas, viajar, salir con mis amigos. No, no es que me siente a desearlo no más. Obvio que mandé CVs a todos los lugares que se me ocurrieron y que encontré en el diario y en las bolsas de trabajo. Los únicos lugares a los que no mandé son los persistentes anuncios que piden coperas, "señoritas decididas", bailarinas y alternadoras para clubes nocturnos en Orán, Tartagal y Córdoba. Tampoco mandé a los que especifican como excluyente "sexo masculino". Lo que me hace pensar que tengo dos opciones: irme de stripper cuartetera a Cba (eso sería una especie de "señorita decidida" -a ganar $$) o dejar de depilarme por un tiempo, dejarme el bigote y hacerme llamar Ro Ro Berto.
Quiero terminar mi carrera, pero tengo cero poder de concentración cada vez que me siento a estudiar. Está bien, las materias que me quedan no son las que más me gustan, pero no es que amé todas y cada una de las 34 que ya metí. Quiero hablar con mi directora de tesis para empezarla, pero nunca puedo encontrarla...demasiado ocupada. Hubiera querido hacer una tesis sobre traducción literaria, pero no había director/a. Mi segunda opción no me convence del todo, pero es para lo que conseguí quién me dirija.
Hoy es uno de esos días en los que siento que no aguanto más tiempo en Salta, pero en los que también me doy cuenta que si me voy, lo más probable es que no me reciba...y la verdad que no recibirme por 2 finales y la tesis no es la decisión más inteligente y más madura.
La verdad que no sé bien que hago escribiendo este post...no es lo que más me gusta publicar (obviamente tampoco es mi situación ideal para vivir), pero necesitaba decirlo, así sin demasiada preocupación por la redacción ni nada.

Ya vendrán posts (y tiempos) mejores.
Hasta eso, me (y les) dejo una canción que necesitaba escuchar, jeje.


lunes, 15 de marzo de 2010

Bubbly Blog Award


Tarde pero seguro, el post que debía. Mi fellow blogger ELLA (a la que finalmente conocí el viernes -después de varios intentos de encuentro- cuando fuimos a comer tostados pero ella pidió una torta) no sólo entrega premios, sino que los inventa y diseña. Naaaaizzzz!!! Hace unos días, me premió con el Bubbly Blog Award y yo tenía que, o rechazar el premio, o dar 5 razones por las que me creyera merecedora del galardón. ¿Qué más podía hacer? No iba a rechazar un premio, lógicamente....pero la verdad no sé qué tan conviencentes serán las razones que se me ocurrieron ¿Si no lo son, me puede ser revocado? ¡Tiemblo!
En fin, acá va el quinteto de la excusa:

#1 Sánchez navega una "efervescencia de sal y misterio"

#2 Es azul como la princesita (para muchos amigos todavía soy la princesita azul, apodo que tiene una linda y loca historia)

#3 Se representan también en azul los cielos y los mares, paisaje vital para mí y el Kpitán.

#4 Las burbujas reflejan la luz y pueden conviertirla en arcoiris y ¿quién no necesita un poco de luz y colores en la vida?

#5 No hay bebida con burbujas que no me ponga alegre. Y esa es una buena razón para aceptar cualquier cosa!!! (¿suena muy mal o se entiende?)
En fin, yo creo que lo merezco y si así no fuere, ¡que Dios y la patria me lo demanden!

jueves, 11 de marzo de 2010

Causeries insulares

Querida bítacora que todo lo ves y toodo lo sabes:
He pasado -por esas calamidades del des(a)tino- unos días recluído en las atestadas playas de Circe (famosa por sus deliciosos y abundantes lechones y su baja tasa de turismo masculino) en busca de un poco de tranquilidad y soledad para mi alma. Si bien la dueña del terreno se avino a propiciarme una brújula, un compás, dos escuadras y el Google Earth, no he logrado encontrar lo que buscaba. Soledad no está en la isla. Es más, la isla no aprece en el mapa y yo estoy varado en estos suelos con el contingente que me acompañara en la aeronave que al estrellarse dio por tierra con todos mis sueños (el choque me despertó súbitamente).
Así pues, me veo la merced de que mi nao venga a por mí. Siempre me pareció que era más seguro viajar por agua que por aire (¡cómo si la esponjosidad y porosidad de un grupo de algodonadas nubecillas pudiera soportar el peso de una aeronave cargada de gentes!) Maldigo la hora en la que me dejé seducir por la promoción de la colección completa de la Isla de Gillgan y un pasaje en Aerolíneas Eolo. El doblón que me ahorré en no comprar la colección por aparte fue la piedra angular con la que cimenté mi derrumbe.
En fin, sin demasiada pérdida de tiempo vislumbré que la mejor (y acaso única) posibilidad de supervivencia era hacer que mi presencia fuera tan grata e imprescindible para la sheina de la isla que no pasara a formar parte de las listas de turistos desaparecidos que en ese entonces ya rondaba los 30.000 -¿qué habrían hecho todos esos hombres para desvanecerse como neblina en estas tierras?- Por lo tanto, ni lerdo ni perezoso (es más con una velocidad y un pro activismo inusitados en mí) pedí audiencia con el vocero de palacio, con el portero de palacio, con el asistente del asistente de la señora de palacio y así sugestivamente.
Endemientras congregué a las gentes que habían venido conmigo en la aeronave para conformar la cohorte de seguidores que todo pretendiente al trono o al lecho real necesita. Mediante una serie de promesas dadivosas conseguí que me proclamaran Lord of the Flights, un título que si bien era de manufactura insular, podía generar cierto eco en los salones de Alcurnia (famosa certificadora de títulos nobiliarios). Una vez obtenido el apoyo, la audiencia y la señora me dispuse a dirigirme a mis nuevos súbditos como todo primer caballero debe hacerlo. Mediante un decurso político. Cómo sabrás ya, mon pettit bitacoret, mis eventos comienzan con el "A modo de saludo y promesa inaugural" en SANCHEZ, Kpitán al mando, Bienaventurados los que salmodeáis con Sánchez pues de él es el reino de Locielos, circa 1882, Milán: Branca. Obviamente, voceros de la corte habían ya leído el diálogo ceremonial que el pueblo (so pena de cadalzo y desaparición) debe memorizar para la gran ocasión.
Todo comienza cuando yo, desde la superioridad que me da el balcón de palacio, la legitimación que me da el lecho compartido y la belleza que aporta al cuadro la reina de turno, me dirijo al ocnubilado público diciendo "Heme aquí ante vosotros que ocnubilados y públicos contempláis desde lo bajo la luz divina que irradia mi persona (suelo elejir un día soleado y usar mi coraza de conquista española para un mejor entendimiento de la luminosidad y un perfecto encandilamiento de devotos). Os preguntaréis quién es esta hidalga figura de firmes razgos y suaves carnes que, ocnipotente y regia se yergue lado a lado con su reina. Pues no soy otro que Sánchez Kpitán al mando, y dejadme advertiros que soy justo y necesario. Soy vuestro deber y salvación (en este momento hago una pausa especificada ya en los adiestramientos para que el pueblo, humilde y sobrecogido responda "En verdad eres justo y necesario, eres nuestro deber y salvación y te damos gracias siempre y en todo lugar")
Luego de esto, hago una serie de promesas que se ajustan a las necesidades del pueblo en particular en el que me encuentre. Como sabes, bitácora querida, en general los pueblos se conforman con cosas tan básicas y abstractas como los vagos ideales de pan, tierra y libertad o igualdad, fraternidad y libertad. Si, la libertad es el comodín de todo lema. Siempre gusta a la gente que le ofrezcan libertad, le digan de qué tipo y para quiénes será esa libertad y luego le enseñen todas las reglas para utilizarla.
Así pues, sucedió que el pueblo, del que ahora forma parte el estrellado contingente que abordara junto a mi ilesa humanidad el vuelo número 666, quedó feliz de tener un hombre al lado de su reina. Calculo que esto tendría alguna relación con una no mentada esperanza de que, con un varón en las altas esferas (las habitaciones de Circe, brujita leeeenda), se reducirían los desvanecimientos masculinos en las islas (hay seres que simplemente no pueden soportar arduas labores bajo la inclemencia de Febo) y también las desapariciones de hombres. Con la alarmante baja en las filas masculinas la isla estábase convirtiendo en una especie de terreno sáfico poblado por bacantes desbandadas en una furiosa en infructuosa búsqueda del macho cabrío para sus ritos (como dije, acá lo que abundan son los cerdos, unos cuantos perros y uno que otro león). Traje entonces a estás locas mujeres un poco de tranquilidad entregando a su cuidado y tutela el grueso del pasaje del avión (ruggbiers asistentes a una convención de boxers de Calvin Klein).
Esta misma mañana, mientras recuperaba energías luego de una fogoza e irracional noche de pasión en los brazos de Circe y sus amigas con un desayuno exuberante como un álamo en invierno (intento cuidar la figura), recibí un telegrama de mis fieles segundos al mando, Ortega y Gasset en el que se me comunicaba que estaban prontos a encallar el las costas de la isla para buscarme de pasada a la compra mensual de carne en la isla de las vacas del sol. No sin cierto dejo de amargura, tomé mi último sorbo de jugo de radicheta y me dispuse a abandonar otra vez un pueblo, una mujer y una nación que creyeron en mí.
Si bien sé que una vez que vuelva a poner los pies en el mar, a sentir el aire salado secándome la piel como charqui (a pesar de las 4 aplicaciones diarias de Ponds antiage), a sentir los seductores cantos de las sirenas y a desafiar, loco de adrenalina, la furia de Poseidón todo esto parecerá tan solo un sueño que recordaré con Nostalgia (mi radio portátil), se hace difícil abandonar un lugar que comenzaba a querer. Sé que no es la vida de un lobo de mar el echar raíces en una sóla costa, sino el continuo levar anclas y partir hacia nuevos horizontes. Esta es la vida que he elegido y la que a la larga me llena de dicha. Así pues, no me queda más que sacar uno de los formularios de cartas de despedida y completarlo con los datos de Circe y mi sello lacrado para, mientars ella toma sus baños matinales en la cascada, dejarlo en el tocador junto a la copa de vino que con sus propias manos y excesiva devoción me preparara anoche...

sábado, 6 de marzo de 2010

Something old, something blue...

Un pinball de recuerdos enloquecidos
que gritan mi angustia;
que me exigen
que los escuche,
que los revele.

Me golpean por dentro.
Rebotan.
Contra los huesos,
contra los músculos,
contra los órganos.
Contra mí.


Un grito sordo de ayeres,
un aullido de promesas,
un desasosiego de mañanas
-que siempre están un día más lejos-
a tiras me enjironan el alma.

Me hablan de otra;
de alguien que quizás nunca existió
sino que fue forjada en ese nudo de recuerdos
para que la que existe pudiera evadirse
y legitimarse en la excusa de que
alguna vez,
en algún tiempo,
y en un lugar otro
-que desde el recuerdo la llaman-
será mejor.


Tan poco vale la que en realidad es
que necesita la falsa e inconmovible justificación
que al futuro le da la memoria.

domingo, 28 de febrero de 2010

A brishar, mi amooor!!!!

Bueno, sigo desinspirada, pero resulta que me dieron el primer premio (cronológica no jerárquicamente) para mi blog. Y no da no hacer el discurso de agradecimiento. Especialmente cuando el discurso viene con unas reglas bastante claras que seguir!! Hasta acá la libertad de expresión...

Primero que nada, el agradecimiento (que por más que no fuera regla, nobleza obliga! por qué clase de desconsiderada me toman?!?!) ¿Quién piensa que soy digna de recibir el "Beautiful Blogger Award"? Most beautiful
ELLA de From the STUPIDEST corner of my mind, hasta ahora la única que me invitó a publicar en su blog ¿Esto parece sospechoso acaso? No, malpensados, no le estoy pagando, ni es el blog de una de mis personalidades!!! Es de verdad esto!! El blog, como ya conté en otro post, es en inglés, pero lo recomiendo para los angloparlantes o los que quieran practicar un poco el inglés mientras leen algo bueno.

Thanks, sweety!!! Love your blog and your comments always make me smile!!! You're beautiful, and that's 4 sure!

Segundo, mostrar el premio desde el podio con el
vestido diseñado expresamente para la ocasión por Alexander McQueen. (Obviando la cara de "ese es mi colectivo??? no veo nada!!!" con la que camina la modelo). Helo aquí! Regardez! Behold! Mmmm....Behave!!




Ahora viene la tercera regla o cuarta...las estoy cumpliendo todas pero empaquetaditas. Tengo que contarles algunas cosas interesantes de mí. Mjm! No sé si tan interesantes como para que después de eso deba mataros, interesantes como una clase de agrimensura o interesantes como las cosas que hago cuando me desato. Intentaremos equilibrar. Ah! Tampoco sé cuántas cosas interesantes tengo que contar...nonononoooooo, no quise decir que no tengo muchas cosas interesantes que contar!!! Tengo. Miles!! Muchas más de miles!! Solo que no sé si debo moderarme para no causarles un shock...o que les lagrimeen los ojos por pasar días frente a la computadora aCsortos en mi lista de cosa laaacas, laaacaas!!!


1) Mis ojos verdes NO son verdes. Son marrones. Genéticamente estoy configurada para ser miope y atismática. También estoy configurada para tener ojos marrones. Sé que los padres se equivocan y la naturaleza, como toda madre, comete errores. A los 15 años decidí solucionar todo eso junto y ponerme lentes de contacto verdes.

2) Estoy a 2 finales y la tesis de recibirme de licenciada en letras y no sé qué hacer. Hace bastante que la carrera no me llena más que la paciencia y tengo ganas de revoliarla como zapatilla al cable de luz e irme a hacer otra cosa. Hace un tiempo que tuve la epifanía de que, si bien me encanta escribir y me encanta la literatura, me hubiera gustado mucho más estudiar traductorado que letras.

3) El nombre del Kpitán Sánchez viene de un verano en el que mi tía Mercedes, 10 años más grande que yo, estaba en Salta de vacaciones y yo quería salir con ella y sus amigas (yo 13, ellas 23...calculen el plan que les proponía!!) y Flor, otra de mis tías se la pasaba diciendome "Sánchez, no te enganches". De la desesperación x encierro, el sentimiento de abandono y la soledad de la incomprensión, nació Sánchez...eso explica MUCHO de su personalidad. Obviamente iba a nacer Kpitán no grumete!!! Al menos en mis fantasías YO daba las órdenes. La K? Una etapa de mi vida mucho anterior a los floggers y al kirschnerismo en la que para sulfurar docentes usaba "K" por "ca". De esto se desprende que solía ser un tanto nerd...


4) Hasta los 17 años quería ser astronauta. Tengo un compañero del secundario que cada vez que me ve me pregunta qué paso con eso. Porque no era un decir. Posta que quería!!!


5) Amo viajar y espero poder encontrar en mi vida una forma lucrativa de hacerlo. Todavía no sé cómo, pero me gustaría que mi trabajo y los viajes estuvieran relacionados. Todavía intento encontrar la fórmula mágica.


6) Me gustaría aprender más idiomas (hasta ahora el único que manejo con solvencia es el inglés).


7) Quiero ser escritora. Pero una buena. Y reconocida. O sea, escribir libros buenos y que se vendan como pan caliente. Eso de que me reconozcan postmortem no me ayudaría con los puntos 5 y 6...

Bueno, ahí tienen algunas cosas... ¿qué? ¿qué no qué? Ah,!! Pero a mi me dijeron que diga algo interesante de mi...no me dijeron interesante PARA QUIÉN...digo, para mí soy una persona bastaaaante interesante... Y humilde.

Ahora viene la última parte de la ceremonia. Pasar el premio. Y los nominados de esta noche soooooon (redoble de tambores, caras de fingida intriga):


  • Polly, la loca linda del blog fotográfico, compañera de primaria, de viajes y empresaria del diseño de tarjetas...no me voy a olvidar de eso!!

  • Mercedes y Simon, que si bien ya no bloguean, los seguí por el mundo, pude conocer un poco más con ellos, los quiero mucho y son beautiful!!!

  • Liduvina que comparte blog y alquiler con Carra.

(besos de los ganadores con su hinchada, gestos de sorpresa y humildad mientras avanzan al podio, sonrisas tensas de los que quedaron fuera)

Ahora, como toda reina de concurso de belleza, hay obligaciones que deberán cumplir con celo y honor quienes hayan recibido el premio:

  1. Agradecer el premio al blogger que los nominó.
  2. Copiar y pegar el premio.
  3. Hacer un link al blog de la persona que los nominó.
  4. Contar algo interesante sobre uno mismo.
  5. Nominar a otros bloggers (7 eran, pero yo nominé menos...porque sí, porque para este premio me parecían estos bloggers. Punto)

martes, 23 de febrero de 2010

Recomendados de mi biblioteca


El último post fue un clásico de mi propia cabecita, esta vez va uno de mis clásicos de otras cabecitas. Dulce María Loynáz fue una poetisa cubana que llegó a mi vida de la mano de Alicia, una de las profesoras de la UNSa que más quise. Me alegro de haber podido conocerla y haber compartido un tiempo con ella, se la extraña por la facu...

"La Novia de Lázaro" fue una sugerencia de Alicia para el trabajo final del seminario de Hispanoamericana que cursé con ella. La idea era ver dos miradas femeninas sobre un tema eterno: el amor (no siempre correspondido). La otra mirada era la de las cartas de una ex amante de Diego Rivera, abandonada por el muralista (para variar!!) después de haber tenido un hijo y convivido unos años (en Querido Diego, Te abraza Quiela de Elena Poniatowska) No se dejen engañar por el tema. Acá nada es cursi ni de tarjetita musical de Hallmark. Tanto el poema de Dulce María como las cartas de Quiela van más allá del sentimentalismo de ocasión. Los recomiendo a ambos, pero sólo publico el poema por una cuestión obvia de extensión (y este es largo). Sé que la imagen no es la que probablemente elegiría un editor para los poemas de DML, pero ¿por qué no conjugar dos artistas a los que realmente admiro en un mismo post?


La Novia de Lázaro

A mi hermana Flor
“y el que había estado muerto,
Salió atadas las manos y los pies
Con vendas y su rostro estaba envuelto en un sudario”
(Ver. 44, Cap. 8, Evang. S. Juan)

I

Vienes por fin a mí, tal como eras, con tu emoción antigua y tu rosa intacta, Lázaro rezagado, ajeno al fuego de la espera, olvidado de desintegrarse, mientras se hacía polvo, ceniza lo demás.
Vuelves a mi, entero y sin jadeos, con tu gran sueño inmune al frío de la tumba, cuando ya Martha y María, cansadas de esperar milagros y deshojar crepúsculos, bajan en silencio lentamente la cuesta de todas las Bethanias.
Vienes; sin contar con más esperaza que tu propia esperanza ni más milagro que tu propio milagro. Impaciente y seguro de encontrarme todavía uncida al último beso.
Vienes todo de flor y luna nueva presto a envolverme en tus mareas contenidas, en tus nubes revueltas, en tus fragancias turbadoras que voy reconociendo una por una…
Vienes siempre tú mismo, a salvo del tiempo y la distancia, a salvo del silencio: y me traes como regalo de bodas, el ya paladeado secreto de la muerte.Pero he aquí que como novia que vuelvo a ser, no sé si alegrarme o llorar por tu regreso, por el don sobrecogedor que me haces y hasta por la felicidad que se me vuelca de golpe. No sé si es tarde o pronto para ser feliz. De veras no sé; no recuerdo ya el color de tus ojos.

II

Tú dices que no es tarde y que la muerte no tiene más sabor que tiene el agua. Dices que fue apenas en la reciente lunada cuando te dejamos tras la terrible piedra del sepulcro y aún no segaron en la mies el trigo que estaba verde la mañana aquella en que salimos a castrar colmenas y nos besamos por la vez última…
Yo no contaba el tiempo, bien lo sabes. Sólo cuando te fuiste empecé a contarlo, empecé a morirme bajo los números y las horas y los días que en mi cuenta se hicieron infinitos como son infinitas las angustias que caben en un instante de mal sueño.
¿Por qué quieres que cuente bien ahora, que tenga prisa ahora cuando ya con los dientes le gasté todos sus filos a la prisa? Yo esperé un siglo sin esperar nada ¿Y tú no puedes esperar un minuto esperándolo todo?
Dime Lázaro: ¿Acaso no era más difícil resucitar que quedarte, cuando mi alma se abrazaba a la tuya forcejeando hasta desangrarse, con la muerte?
Vamos, refrena ahora los corceles de tu estrenada sangre y ven a sentarte junto a mí, ven a reconocerme.
Yo también soy ya nueva de tan vieja: de los milenios que envejecí mientras el trigo maduraba en la misma mies, mientras lo tuyo era tan solo una siesta de niño, una siesta inocente y pasajera.
Y no te impacientes, amado mío, que yo aprendí paciencia como letra con sangre, bien entrada.

III

No se me oculta no, que es la felicidad la que no espera. Hora es de ser feliz y habrá que serlo o no serlo ya nunca. Se me devuelve el bien que di por perdido, el amor, la dulzura en lontananza del hogar, de los hijos, de las veladas a la lumbre en invierno; bajo la enredadera en el estío, unas tras otras dulces, pequeñitas, alargándose hasta el confín del tiempo.
Todo eso comienza a tomar forma, a ponerse de nuevo al alcance de mi mano y de mi pequeña, femenina capacidad de imaginar la dicha.
Pero aún sabiéndolo así, no es culpa mía que esta dicha me tome por sorpresa, me encuentre desprevenida como invitados a la fiesta que llegan antes de que la casa esté arreglada.
Tiempo hubo de arreglarla y en verdad la arreglé muchas veces…hasta que luego no la arreglé más y el polvo siguió cayendo, poseyendo la casa sin dueño.
No te empeñes, Lázaro mío, en echarme cuentas sobre el polvo: soy una novia vieja a la que habrá que perdonarle sus torpezas tanto como su piel marchita y sus ojos cerrados todavía a tal milagro.
Soy una novia vieja, y este amanecer en el que vienes de donde vengas, de donde nadie vino antes, es un amanecer nuevo o demasiado viejo; es ciertamente como el primer amanecer del mundo. Toda la vida, toda la Creación, todo tú mismo están por delante.
Solo yo quedé atrás. Todavía en las mieses de la mañana aquella, todavía el beso perdido entre las mieses. Todavía en todo lo que ha dejado de ser, o no fue nunca.

IV

Como el primer amanecer del mundo…Eso es, y hay que ajustarse a eso. Pero mientras se ajusta el corazón, será inútil que me fatigues con premuras.
Tuve una noche larga… ¿No comprendes? Tú también la tuviste, no lo niego. Pero tu estabas muerto y yo estaba viva; tu estabas muerto y reposabas en tu propia muerte como en un lago sin orillas, como el niño antes de nacer en la remansada sangre de la madre.
En tanto yo seguía viva con unos ojos que querían taladrar tu tiniebla y unos huesos negados a tenderse y una carne mordida, asaeteada por ángeles negros rebelados contra Dios.
¡Tu estabas muerto y yo seguía viva sintiendo el paso, el peso, el poso de la noche que se me había echado encima, incapaz de morir o conmoverla!
Conmover la muerte…Eso yo pretendía. Conmover a la Inconmovible, a la Ciega, a la Sorda, a la Muda…Fue otro quien lo hizo. Vino y la noche se hizo aurora, la muerte se hizo juego, el mundo se hizo niño.
Vino y el tiempo se detuvo, le abrió paso a su sonrisa como las aguas del Mar Rojo a nuestros antiguos Padres.
No necesitó más que eso, llorar un poco, sonreír un poco y ya todo estaba en su puesto. Dulcemente. Sencillamente. Indolentemente.

V

Ahora, tu eres su obra, el recién nacido de su palabra taumatúrgica.
Las que me digas en adelante solo serán el eco de la suya dominadora, vencedora de la muerte. Serán las que no supe arrancar de tu pecho vivo o muerto, ni ganarle a su mano, ni beber en mi sed. Ellas caerán en mi alma horadada por la espera, como flores extrañas en un pozo.
¿Te será lícito servirte de ellas para jurarme amor en la ventana; para mimar al ternerillo enfermo, para cantar al son de la vihuela como gustabas hacerlo al atardecer, de vuelta de las faenas campesinas?
No lo sé, ni tu mismo puedes saberlo ahora. Sé que estás aquí, pálido todavía y todavía erguido en el deslumbramiento de tu alba, devueltos a tus labios los besos que no tuviste tiempo de besar.
Pero sé también que entre tu y yo ha ocurrido algo inefable, y aunque yo estoy aquí como tu estás, yo me he quedado fuera del prodigio, ajena a lo que hacían con tus labios, con tu cuerpo, con tu alma, con todo lo que antes era mío…
Cierto, la vida apremia y no hay que pedir más milagros al Milagro: la vida apremia y tus labios están cerca, exactos en su medialuna rosa.
Yo podría besarlos si quisiera y lo querré muy pronto, amado mío…Pero ¡qué miedo como lepra, qué duda para siempre de no besar en ellos lo que besaba entonces, lo que tal vz no valió la pena resucitar!

VI

Aprenderé de nuevo el vuelo de tus garzas, los diminutos ríos de tu sangre, la intimidad de tus luceros.
De la muerte rosada en punta de ala, borraremos las cicatrices mínimas, luz o sombra en tu carne rescatada.
Encontraré entre todo lo perdido, la miel que te era grata, la canción que te hacía sonreír y que un día te ganó una lágrima. Y otra vez anudaré una cinta a mi trenza, una ilusión de novia a mi ventana.
Pero, ¿y si fueras tu quien no me hallaras? ¡Si fueras tu quien en vano buscaras lo que dejaste tras esa ventana vanamente engalanada, y en la miel no adivinaras tus abejas, y en la ofrenda d mi misma solo tuvieras mi fantasma?
Si fueras tu quien a tu vez me hablaras sorda, me besaras fría, me sacudieras rígida…Tu quien me sorprendiera muerta, muerta sí, inexorablemente muerta hasta la sonrisa, liberada ya de todo cuento pudiera ser gloria o tragedia en nuestro destino…
Ah, te estremeces, Lázaro porque hasta ahora tu solo has querido seguir siendo tu mismo y no te has preguntado si yo sigo siéndolo.
He podido morirme ante tus ojos que me ven viva todavía. He podido morirme hace un instante del encuentro contigo, del choque en esta esquina de mis huesos contra tu rostro perdido…Choque de tu presencia y mi recuerdo, de tu realidad y mi sueño, de tu nueva vida efímera y la otra que ya te había dado yo en él y donde tu flotabas perfecto, maravilloso, inmutable, rabiosamente defendido…Si, yo soy la que ha muerto y no lo sabe nadie. Ve y dile al que pasó, que vuelva, que también me levante…Me eche a andar.

jueves, 18 de febrero de 2010

La Sed

Las musas están poco dadivosas con mi blog, pero me dieron una mano para cumplir con una promesa de invitada a One can't even write freely these days... -en inglés- por Ella (antes Thrice). Hace bastante que vengo siguiendole los pasos (exepto por un breve período en el que se llamó al anonimato y el misterio...escribía desde las sombras, era un blog prófugo). Me gusta. El blog, no que fuera prófugo (aunque eso le agrega un yenesecuá...)
En fin, por lo que veo, las musas quieren que practique inglés y a alguien le gustó lo que escribo como para invitarme a hacer un post. No me puedo quejar. Lo sé. Pero quiero inspiración para mi blog, también. Y un laburo (esto es exhordio al margen, pero la verdad es que necesito una fuente -semidecente- de ingresos fijos por mes para pagar mis deudas, satisfacer mis tórridos placeres y ahorrar un poco para irme de Salta)







Volviendo al título de la entrada "La sed". Es una historia que había escrito para un concurso de cuentos en la secundaria (le fue bien, ganó mención...no sé si quieren saberlo, pero yo quiero decirlo. Hasta ahora es mi única obra premiada, así que la voy a mencionar como para recordar mis tiempos dorados de escritora reconocida y darme un poco de ánimos en esta noche gris de escuchar maullar al gato y tomar aguardiente derecho de la botella). Ahora que veo, vengo ennumerando una sarta de deseos que, metafóricamente, podríamos englobar también bajo el título de la entrada (lo del aguardiente líquida la metáfora -chistin, chistin-, pero bue...)
En fin, sin más dar vueltas como remera en el koinor, publico el resabio de mi siglo de oro.


La Sed

El calor era agobiante. Una típica siesta de enero. Las moscas zumbaban sobre los restos del asado y un perro aburrido roía un hueso. El calor se pegoteaba a la piel en forma de gruesas gotas de sudor y seguramente el agua de la bomba saldría caliente y barrosa de las entrañas de la tierra. El suelo se había vuelto arcilloso, a pesar de que la última lluvia había sido hacía cuatro días. El cielo se había precipitado con la cólera de siglos, pero aún así, el sol recalcitrante se las había arreglado para borrar todo vestigio del diluvio en menos de dos días. El viento no soplaba, ni la más leve brisa que aliviara el sofoco y la pesadez del ambiente. Todo estaba quieto. Expectante.
La mujer dejó la relativa frescura de la mecedora de la galería y bajó los dos escalones arrastrando las chancletas, unas chancletas tan gastadas de tanto caminar la vida que ya parecían una continuación del cayo de la planta del pie. Caminó despacio hacia la bomba. Sería imposible definir su edad, los años habían erosionado sus facciones, reduciéndolas a surcos donde se podía leer la historia de su vida. Definir la cantidad de años era imposible, pero en sus pequeños ojos se podían leer la experiencia y la sabiduría que deja el haber vivido miles de eras. La mujer siempre había existido, así como existen el cielo y la tierra. Usaba un vestido de una pieza que, tal vez, en un principio había sido azul, pero ahora, al igual que su edad, el color era indescifrable. Un cansancio de siglos le pesaba en la espalda, haciéndola caminar doblada, y su carga parecía no dejarla avanzar. Avanzó. La bomba estaba tan lejos…...
Dos chicos mugrientos de polvo y sudor salieron corriendo de la casa. Gritaron al son de la guerra de indios que entre ellos peleaban. El grito rasgó el silencio sepulcral de la hora de la siesta. El eco de los cerros les devolvió el grito de combate varias veces, hasta que murió perdido en el valle. La vieja no lo oyó. Siguió avanzando. La bomba pareciera estar a años de distancia. Se preguntó si algún día llegaría. La sed comenzaba a arderle en la garganta. Los chicos seguían gritando y luchando entre ellos como si en esa pelea se les fuera la vida. La vieja trataba de alcanzar al bomba, pero casi no avanzaba, a pesar del empeño que ponía. La bomba parecía sólo un espejismo, una burla a la sed que tenía y que la iba consumiendo. Si tan sólo pudiera alcanzarla de una vez….La bomba. El agua. Todo estaba tan lejos. Siempre tan lejos…
Luego de caminar lo que le parecieron miles de eternidades cayó al suelo, vencida por la sed y el calor. Ahora la bomba parecía estar ala alcance de la mano, pero ya no podía hacer otro movimiento. Ahí terminaba todo. Con los ojos clavados en la bomba esperó el final o, quizás, un nuevo comienzo.
Uno de los chicos se acercó a la bomba y la hizo despedir un chorro de agua chocolatosa, pero que fue suficiente para calmar la sed y refrescarse la cabeza. La vieja seguía mirando como manaba el agua, el agua que tanto anhelaba.
El chico dejó correr el agua a borbotones y llamó a su compañero, juntos se pusieron a cavar lechos de ríos imaginarios en el suelo arcilloso. Cavaron. Uno de los chicos sacó algo de la tierra. El hueso de algún perro, tal vez.
La mujer dejó la relativa frescura de la mecedora de la galería y bajó los dos escalones arrastrando las chancletas…

sábado, 9 de enero de 2010

Epifanio o la Epifanía



14 de mayo, de 31.153.954, Año del Dragón

Esta es una historia que cuenta cómo el maldito arte puede estar escondido hasta en las almas de los piratas más temibles, esperando revelarse y fastidiarle a uno la organización del barco.
Resulta que un día, que había amanecido sin pena ni Gloria (la muchacha me abandonó sin decir por qué, dejándome completamente consternado) se reveló la veta artística del vigía.
En realidad este era uno de mis marineros menos capacitados, lo había encontrado en un puerto cuando era apenas un rapazuelo de unos once años, huérfano de padre y madre (según me enteré más tarde, su padre era un pirata descarriado, que había abandonado a la mujer por perseguir un sueño; su madre había desaparecido hacía ya mucho tiempo, luego de partir en un viaje al Caribe). Como iba diciendo, encontré al joven y me recordó a alguien, por lo que le ofrecí una educación para que algún día pudiera llegar a ser tan pulido como yo a cambio de sus servicios en Altamar, el mástil de mi galeón.
El chico aceptó y así nos embarcamos al día siguiente, sin haber tenido tiempo de hablar con su abuela enferma, a la que el chico debía cuidar y llevar comida y abrigo, pero yo pensé: “Qué más da que la vieja estire la pata, al fin y al cabo, si el pibe se va conmigo no le va a quedar nada en este mundo, por lo que no hace falta que siga estorbando, mejor se toma el buque y cruza al otro lado de una buena vez”. Esto me pareció bastante lógico, y claro, a Epifanio no parecía molestarle demasiado la idea de dejar de trabajar todos los días limpiando arenques en el puerto. Si más, levamos anclas al día siguiente y nos dispusimos a seguir siendo El Terror de los Mares, el Terrooooor.
En fin, este era pues, Epifanio, mi vigía. El día que nos compete, el muchacho contaba ya con veinte primaveras, una poblada barba, un brazo de menos y un ojo desviado, por lo que siempre debía ponerse de perfil cuando quería divisar las costas a las que nos aproximábamos, lo que le otorgaba un lucrativo aire de moneda antigua. Ese día, mientras yo pensaba en alguien para reemplazar a Gloria, una melodía comenzó a filtrarse en mi camarote y en mi cabeza. Confundido al principio, pensé que sólo sería el soundtrack de mis pensamientos, ya que, acorde con mi estado de ánimo, la sinfonía sonaba desesperada, solitaria y melancólica, con un toque de sobria ebriedad en los bemoles. Prestando un poco más de atención, debí aceptar que mi mente no era capaz de componer esa sublime banda sonora, por lo que me decidí a investigar si había nuevas integrantes en el coro de las sirenas. Salí pues de mi camarote y tomé el ascensor a cubierta.
Guiado por el sonido, dirigí mis pasos hacia la sala de estar, dónde me encontré con Epifanio que, fuera de sí golpeaba la cómoda de la esquina. Era una linda cómoda, producto del embargo que le había hecho a Gloria, sobre la cual, la cocinera había puesto una primorosa carpetita tejida a croché y un florero con girasoles de terciopelo y papel crepè. Esta cómoda era también el lugar donde el gato encargado de cazar las ratas de la bodega hacía sus siestas, todo lo cual conformaba un lindo cuadro.
Volviendo a la sala de estar: Epifanio aporreaba el mueble con el rostro transformado por una sublime expresión de dicha. Mudo del asombro, escuché. La música fue penetrando en mi cabeza, en mi corazón, en mi alma, hasta llenar todo mi ser de un no sé qué que me rebasó. Ya no recordaba a Gloria, ni a tantas otras que la habían precedido, sólo podía ver pasar diferentes imágenes según cambiaba el tono de la melodía. Imágenes que creía olvidadas, y, desde una de ellas Carabella me sonrió.
De repente volví al barco, a la sala de estar y a Epifanio, quien había terminado de ejecutar algo que nunca había escuchado, imbuido en los sones de la cumbia y el cuarteto como últimamente me encuentro. Algo tan sublime, tan mágico, que, por un breve instante y por toda una eternidad, me tocó y quedó grabado en mí. Nada más sublime que la belleza de la música que salía de esa cómoda, -Epifanio me explicó más tarde que era un piano; esto lo sabía por un trabajador del último puerto donde recalamos, que tenía un mueble similar en su casa, único legado de antecesores más prósperos, y quién le enseñó a tocarlo y le regaló unas partituras.
Desde ese entonces, el piano dejó de ser sólo un lugar para que la cocinera pudiera practicar sus dotes de decoración, el gato tuvo que resignarse a dormir en la bodega y Epifanio dejó el mástil para convertirse en el músico de las largas tertulias saturadas de humo, sudor y olor a tabaco de los partidos de bridge. Mientras los marineros hacían sus apuestas, intercambiando fichas roñosas y cartas marcadas, mientras los insultos y la bronca de los perdedores y los aullidos de alegría y burlas de los vencedores colmaban el ambiente, un fauno dormía la siesta en algún mágico lugar poblado de ninfas y flores. Epifanio pasó a ser así el artista de la tripulación y a estar a mi completo servicio para interpretarme las melodías del mundo mientras yo navego sus mares.